Autor: Óscar Martín Mesonero
El tránsito de Venus observado en California el 5 de junio de 2012 constituyó un evento astronómico excepcional y de gran relevancia científica, al tratarse del último fenómeno de este tipo reproducible en el siglo XXI. Astrónomos y aficionados se congregaron en observatorios del estado, incluyendo puntos de referencia científica como la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), comenzando su visibilidad local en torno a las 3:06 p.m. (hora del Pacífico). El seguimiento continuo de manera ininterrumpida hasta la puesta del sol, permitiendo registrar con detalle el desplazamiento del planeta frente al disco solar. Pese a las condiciones meteorológicas inestables, la claridad del cielo facilitó capturar de forma directa el avance del planeta, manifestado visualmente como una pequeña silueta circular y oscura en proyección directa sobre la fotosfera del Sol. Este tránsito no solo ofreció una oportunidad única para la astrofotografía masiva, sino que sirvió para calibrar instrumentos de medición y estudiar la refracción lumínica en la atmósfera venusiana antes del término del fenómeno

