Vía Láctea

Autor: Manuel Gutiérrez Gutiérrez

Composición del cielo El bulbo galáctico: Domina la sección central-inferior de la bóveda celeste. Se presenta como una prominente estructura ovalada con altas concentraciones de luz amarillenta y anaranjada, producto de la densidad de estrellas viejas. Bandas de polvo interestelar: Cruzan longitudinalmente la banda luminosa. Estas nubes moleculares opacas y oscuras bloquean la luz de fondo, generando marcados contrastes y siluetas sinuosas. Cromatismo y nebulosas: Se aprecian sutiles tonalidades rosadas y rojizas en áreas específicas, correspondientes a regiones H II y nebulosas de emisión activas en las constelaciones de Sagitario y Escorpio (tales como la nebulosa de la Laguna o la Trífida). El tercio inferior del encuadre suele estar delimitado por perfiles nítidos de la penillanura salmantina. Destacan figuras aisladas de encinas Se observa un suave gradiente difuso de color dorado. Esto evidencia la dispersión lumínica procedente de núcleos urbanos cercanos o de la propia capital salmantina.

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