Autor: Óscar Martín Mesonero
Entre el 25 de octubre y el 20 de noviembre de 2007 el cometa experimentó un colosal outburst (megaestallido) que incrementó su brillo de forma súbita casi un millón de veces, alcanzando la magnitud +2.5 y volviéndose claramente visible a simple vista en la constelación de Perseo desde todo el territorio salmantino. El elemento central de la imagen es una silueta esférica perfecta, masiva y de bordes nítidamente expandidos. A diferencia de otros cometas convencionales, no presenta la clásica cola alargada de barrido lateral debido a que la geometría orbital del objeto en esas fechas se encontraba casi en perfecta oposición respecto a la Tierra; el observador mira directamente de frente el eje de la cola En una posición ligeramente descentrada de la esfera gaseosa, se aprecia un punto de brillo extremo que aloja el núcleo del cometa (de apenas 3.6 km de diámetro reales) envuelto en la densa nube de material eyectado
