Autor: Jesús Sánchez de Miguel
Las imágenes ofrecen un contraste astrofísico visual de dos de las estrellas más brillantes de la constelación de Orión, las cuales representan estados evolutivos y naturalezas térmicas diametralmente opuestas. 1. Cromatismo y Temperatura Superficial Betelgeuse (Alfa Orionis): Exhibe un color rojo-anaranjado intenso. Este tono es el reflejo directo de su baja temperatura superficial, estimada en unos 3.500 Kelvin (K). Rigel (Beta Orionis): Presenta un color azul-blanquecino brillante. Su tonalidad evidencia una temperatura superficial extremadamente alta, que oscila en torno a los 12.000 Kelvin (K). 2. Dimensiones y Tamaño Escalar Betelgeuse: Es una súpergigante roja de dimensiones colosales. Su radio es variable debido a pulsaciones, pero promedia unas 700 a 900 veces el radio del Sol. Si se colocara en el centro del sistema solar, su superficie se extendería más allá de la órbita de Marte y Júpiter. Rigel: Es una súpergigante azul. Aunque es masiva y más extensa que el Sol, es notablemente más compacta que Betelgeuse, con un tamaño aproximado de 70 a 80 veces el radio solar. Su gran brillo en la foto no se debe a su volumen, sino a la extraordinaria cantidad de energía que emite por unidad de superficie. 3. Edad y Evolución Estelar Betelgeuse: Su edad se estima en apenas 8 a 10 millones de años. A pesar de su juventud cronológica, se encuentra en una fase evolutiva terminal muy avanzada. Ha agotado el hidrógeno en su núcleo y se ha expandido. Su destino inmediato (en la escala astronómica) es colapsar y estallar como una supernova de Tipo II. Rigel: Con una edad estimada de entre 7 y 9 millones de años, posee una longevidad similar a la de Betelgeuse, lo que demuestra que las estrellas masivas consumen su combustible a un ritmo frenético. Rigel se encuentra aun fundiendo helio o hidrógeno en capas profundas, manteniendo su estructura compacta y caliente, pero evolucionará inevitablemente hacia la fase de súpergigante roja en el futuro.
