Expedición SAROS 2010

Tatakoto, Polinesia Francesa

Pre-Eclipse

6 de Julio. A las 8 de la mañana nos juntamos los 4 expedicionarios en el aeropuerto de Barajas, Madrid. Direcamente nos vimos en la cola de facturación. Fue una alegría juntarnos de nuevo desde la última espedición a China hace ya casi un año. Ronda de saludos y abrazos y como no... reparto de camisetas de la expedición! Tras realizar la espera en facturación , pasamos los pertinentes controles y tomamos el vuelo hacia Paris. Una vez en Paris, no salimos de la terminal, nosque quedamos allí, enviando algunos correos y actualizando el blog de la expedición, antes de seguir con nuestro próximo vuelo hacia Los Ángeles. Trás una breve parada en Los Ángeles, nos tocó recoger las maletas y volver a facturar en el propio aeropuerto, y casi si ntiempo, pudimos coger el siguiente avión ,donde pasamos toda la noche en vuelo.

7 de Julio. Nuestro avión procedende de los Ángeles aterriza tras casi 8 horas de vuelo en Tahití con las primeras luces del día. Tras la recogida de equipaje nos dirigimos al hotel y comenzamos a notar la presencia de otras expediciones internaciones de gran prestigio.
Durante el check in coincidimos con varios expedicionaciarios de la expedición "Ring of Fire" dirigida por el prestigioso científico y observador de eclipses Glenn Sneider, especialista con más de 25 eclipses observados y desarrollador del software Umbraphile, pionero en la automatización en la toma de fotografías de un eclipse a través de ordenador y guiador GPS para aviones.

Llegamos muy cansados y estuvimos descansando un rato en los sofás de recepción. pronto nos dimos cuenta que estaban retransmitiendo el partido de semifinales del mundial de fútbol entre España y Alemania por las televisiones el hotel y aprovechamos apra ver los ultimos minutos del partido. Curiosamente desde el tránsito en el aeropuerto de los Ángeles muchos se nos acercaban tras notar que éramos españoles y nos preguntaban por el partido, incluso en hotel de Papeete. La selección española está levantado pasiones por todo el mundo. El momento en el que se esté celebrando la final, coincidirá con la observación del eclipse total desde nuestro punto de observación en el remoto atolón Tatakoto. Esperamos celebrar ese día la observación satisfactoria del eclipse y la victoria de nuestra selección nacional.

Tras ver el partido y disfrutar de la victoria española, dejamos las cosas en la habitación y nos dirigimos al centro de Papeete para visitar sus principales calles y mercado.

El trayecto lo hicimos en autobus local, que cogimos en un rotonda, al lado del hotel.

Papeete es una ciudad relativamente tranquila, aunque con bastante tráfico en algunas zonas. paseamos por algunas de las calles del centro, fuimos a comprar a una farmacia repelente de mosquitos, ya que a todos se nos había olvidado llevar. Durante nuestro recorrido por las calles de Papeete, fuimos a un mercado local ,el cual visitamos de arriba a abajo, en busca de regalos para familiares y amigos. Finalmente no comopramos nada. Después dimos con un Mc Donald's y aprovechamos a comer. Luego fuimos de regreso hacia la parada del autobus por un paseo bastante bonito a la orilla del mar. Finalmente cogimos el bus y regresamos al hotel. Sacamos unas fotos del atardecer desde la playa del hotel y nos entró algo de hambre, asi que fuimos en bunca de alguna tienda para compar comida. La encontramoms cerca del hotel y llegamos cuando estaban a punto de cerrar. Compramos algunas cosas y nos fuimos a cenar a la habitación del hotel.

8 de Julio. Espectacular e intenso el día que hemos tenido hoy. Contratamos en el hotel una excursión en 4x4 por el interior de la isla. Hasta ahora, las pocas horas que llevábamos en Papeete sólo habíamos visto la capital y la zona anexa al hotel donde estábamos hospedados, pero nos atraía de manera especial la zona interior, totalmente rural y aislada de la zona más turística y conocida.

A las 9:30 vino nuestro guía el cual con un 4x4 nos llevaría de visita por esta espectacular zona de la isla. A medida que nos introducíamos hacia ella, el clima cambiaba por completo. De pasar de cielos despejados y algo de calor, la zona interior cambia por completo ante nuestros ojos. El cielo se va encapotando a medida que nos alejábamos de la capital y la vegetación iba creciendo de forma exponencia. Tras algunos km por la carretera local, cogemos una desviación hasta la zona centro de la isla, abordando un carretera rural y mal estado por algunos tramos. Las paredes verticales por las que transcurría la ruta se elevaban cientos de metros sobre nuestras cabezas. Cascadas de agua por todos sitios. Vegetación muy densa y rios que atravesaban contínuamente la carretera por la que pasaba el 4x4. La lluvia era intensa por momentos y constante, pero con una temperatura sobre los 26º y una humedad del 100%.

La comida la realizamos en un restaurante local situado dentro de esta gran caldera volcánica que circunda la zona central de la principal isla de Tahití y en el regreso el guía nos llevó a un popular riachuelo, donde se crea una piscina natural azotada por las turbulentas aguas. Marcos y Oscar se dieron un chapuzón siempre con la vista en el agua por si aparecía alguna anguila, las cuales superaban el metro de longitud y que habíamos avistado en un lago cercano.

Pasadas las 16 horas, llegamos al hotel de nuevo fuimos a compar algo a un carrefour cercano, comimos y nos acercamos a la playa para observar la puesta de Sol con la espectacular imagen de Moorea de fondo, otra de las espectaculares y más importantes islas de la Polinesia, la cual vistaremos el próximo martes. Allí nos encontramos con más cazadores de eclipses, uno de ellos un viejo conocido, Cris Maliky y su mujer, el cual conocimos en Ávila tras la observación del eclipse anular de Sol de España en 2005.


Por la noche, nos desplazamos a una zona próxima al hotel, alejada de la contaminación lumínica, donde realizamos una observación del cielo austral, calibración de las monturas de cara al eclipse y astrofotografía.

9 de Julio. Hoy nos hemos levantado temprano para realizar el check out en el hotel donde estamos alojados tras nuestra llegada. El nuevo hotel, situado a apenas 500 metros del inicial, es el escogido por la expedición norteamericana con la que compartiremos logística los próximos días y la observación del eclipse. El hotel dispone de todas las infraestructuras turísticas de esta zona. Grandes jardines, piscinas naturales y cabañas situadas sobre la laguna de Papeete, rodeada por su barrera de coral. Durante la mañana estuvimos por la zona de piscinas y mar, realizando algunas inmersiones y deleitándonos con el espectáculo que ofrece estas aguas cálidas. Sumergirse en ellas es como estar nadando en una pecera repleta de peces de colores y de todas las formas. Realmente espectacular.

La tarde nos deparaba otra gran sopresa. 2 conferencias magistrales de los astrónomos Glen Sneider y Fred Espenak, los más destacados cazadores de eclipses a nivel mundial e investigadores de la NASA y proyectos importes del Telescopio Espacial Hubble, entre otros. Este eclipse para Glen será su nº 29 y para Fred Espenak el nº 24. Disertaron sobre su expedición a este eclipse, los cuales observarán desde un avión a más de 12.000 metros de altitud y con la particularidad que podrán seguir la sombra lunar durante más de 9 minutos. Todo un lujo.

A la finalización de las conferencias tuvimos la oportunidad de charlar con ellos sobre los últimos datos del eclipse y anédotas de observaciones pasadas, como el encuentro que tuvo Frank con Fred Espenak en el desierto de Gobi en el eclipse del año 2008.

La noche fué de intensos preparativos, ya que teníamos que pesar y tener preparados todos los equipajes para la observación del eclipse. Mañana a primera hora partiremos en un vuelo charter hacia nuestro punto de observación, el atolón Tatakoto, y la limitación de peso es importante, más cuando intentamos llevar mucho y pesado material observacional, sólo 5kg de equipaje de mano y 10kg facturado por persona. Gracias a nuestro compañero Marcos que no ha completado su límite personal de peso facturado, Oscar ha podido ajustar el sobrepeso de 9 kg que llevaba en su equipaje.

Una vez preparado todo el material, nos retiramos a descansar ya que a las 6 de la mañana tenemos que estar en el aeropuerto

10 de Julio.

Para llegar al atolón tuvimos que coger un vuelo especial desde Papeete (Tahiti) que pusieron para los que íbamos a ver el eclipse. En este vuelo teníamos muchas limitaciones de equipaje, ya que el avión no puede repostar en Tatakoto y tiene que llevar combustible suficiente para un viaje de iba y vuelta con el menor peso posible. Durante la mayor parte del recorrido estuvimos viendo nubes y océano y de vez en cuando al mirar por la ventanilla podíamos ver algunas pequeñas islas y atolones . También nos dieron unos consejos y avisos sobre Tatakoto, en especial sobre la seguridad. Nos aconsejaron que no saliéramos a nadar ni dentro ni fuera de la isla, ya que en el interior hay corales vivos que pueden cortarnos e infectarnos severamente y por fuera del atolón están los tiburones al acecho, a demás, en Tatakoto no disponen de medios para operar y a no ser que alguien se estuviera muriendo no podrían enviarlo a ningún hospital hasta después del eclipse cuando el avión volviera a recogernos.

Después de un viaje de algo mas de hora y media divisamos Tatakoto desde las ventanillas del avión. Fue emocionante ver con nuestros propios ojos, el destino final desde donde veríamos el eclipse total de Sol y que tantos meses ha estado en nuestra cabeza. Antes de aterrizar dimos una pequeña vuelta a la isla para posicionarnos correctamente y aterrizar con seguridad en la pequeña pista de aterrizaje. A pie de pista se veía un camión de bomberos y una pequeña cabaña, lo primero que se me vino a la mente es como habían llevado el camión hasta allí y los esfuerzos, ya que parecía totalmente nuevo y puesto para nosotros. Lo mas curioso fue saber también que la reforma del aeropuerto la hicieron pocos meses antes con motivo de nuestra llegada al atolón.

El aterrizaje fue suave y aunque parecía que la pista se iba a terminar, dio tiempo a frenar sin problemas. Nada mas aterrizar nos bajamos del avión y esperamos en la pista de aterrizaje para recoger nuestras maletas directamente de la pista. Después nos dirigimos hacia la cabaña (aeropuerto) donde nos dieron la bienvenida con unos bailes y música típica.

Después salimos al exterior donde esperamos a que nuestra familia de acogida nos recogieran. Dado que no hay turismo en esta isla , nos han tenido que acoger en sus hogares todas las personas de la isla, incluso tuvieron que añadir habitaciones para dar cobijo a todos los que íbamos.

Después de unos minutos de espera a la salida del aeropuerto, los cazadores de eclipse se iban repartiendo en las diferentes familias y poco después nos tocó a nuestro grupo. La familia que nos acogió era la familia "Kahaia" que nos recibieron con collares de flores hechos por ellos mismos y nos llevaron en un coche hasta su hogar. El camino era de tierra y después algo asfaltado, muy estrecho y a ambos lados coronado por miles de cocoteros. Pocos minutos hicieron falta para llegar a "nuestra" casa, casi sin darnos tiempo a disfrutar del camino. La casita estaba justo al lado de uno de los cementerios de lugar. Nada mas llegar nos dieron una habitación para las tres personas que íbamos en mi grupo, a parte de otras 12 o 13 personas con las que compartíamos la casa. Cada pequeño grupo en una habitación. Las habitaciones eran sencillas pero muy acogedoras, se nota que pusieron mucho empeño en que estuviéramos cómodos. Lo que mas me sorprendió es el poco espacio que teníamos y que incluso algunos grupos tenían que dormir en el salón. Las habitaciones, por su puesto, no tenían puertas, bastaba con una simple tela para dividir las habitaciones y creerme si os digo que no hacian falta puertas ya que la buena convivencia con los demas era al 100%

Durante el resto del día fuimos a dar una vuelta y a explorar el atolón. Tatakoto solamente tiene una calle larga principal desde "nuestra" casa hasta el puerto de la que salen otras 3 calles mas que atraviesan el poblado.

El único poblado que hay en el atolón se llama Tumukuru Andando por la calle principal pasamos al lado de una pequeña cancha de baloncesto donde jugaban los niños y un poco mas adelante estaba la iglesia nueva de Tatakoto, muy amplia para la gente que vive allí y con muchos cristales de colores adornando las ventanas. La luz que entra en la iglesia a ciertas horas del día es increíble, llenándola de color. Siguiendo as adelante te topas directamente con el puerto, que simplemente es un pequeño muelle de atraque para los barcos que pueden llegar. Regresamos sobre nuestros pasos hasta la iglesia, y en la calle que salé de allí seguimos unos metros y encontramos un campo de fútbol el cual visitamos también esa misma noche después de cenar. La zona del campo de fútbol parece ser el área de recreo de la isla, allí juegan los niños y mayores e incluso tienen algo parecido a un chiringuito para tomarse algo por la noche con algo de música. Lo más destacado del campo de fútbol es que durante esos días estuvo algo parado en actividades, ya que desde mas o menos una semana estuvo acampada allí una expedición para fotografiar el eclipse con el señor Miloslav, uno de los mejores fotógrafos de eclipse que hay actualmente en todo el mundo. Por suerte , tuvimos la ocasión de charlar con el propio Miloslav así como con parte del equipo que le acompañaba.

Continuamos nuestro paseo por la isla y fuimos hasta la costa cercana al puerto, desde allí continuamos caminando en la orilla que estaba repleta de corales y disfrutando de las vistas y de un mar increíblemente limpio y azul. Lo que mas nos sorprendió fue que nosotros esperábamos encontrarnos las orillas de la islas llenas de arena y en su lugar solamente había corales y una especie de arenilla formada también por los propios corales rotos por la fuerza de las olas con el paso de los años. Después de un buen rato caminando decidimos ir hacia la orilla interior del atolón. Ya que es muy estrecho, tardamos a penas un minuto en pasar de un lado al otro y desde allí pudimos disfrutar de unas maravillosas vistas del otro lado del atolón y de la laguna central. En ese momento comenzó a llover un poco, y nos resguardamos bajo unos árboles ( mala idea, ya que dicen que la mayor tasa de mortalidad en la isla es por caída de cocos) por suerte, la lluvia cesó pronto y pudimos seguir admirando las hermosas vistas. Al otro lado se podían ver los pequeños islotes con los cocoteros moviéndose por el viento.

Después de ese gratificante paseo decidimos regresar al poblado para que no nos echaran en falta y eso fue lo que hizimos, en esta ocasión por el camino de tierra central por el que se accede a lo largo de la isla y que comunica el final de la misma con una de las calles de Tumukuru

Lo que mas me gustó del lugar fue la amabilidad y el trato con el que nos acogieron los habitantes de la isla. Y eso que no están acostumbrados al turismo. Hasta tal punto que tiene un libro de visitas y cuando alguien llega a la isla es costumbre que firme en el y ponga algunas palabras. Por los registros del libro, parece que que no había visitado la isla nadie el los últimos 4 o 5 años. Nos explicaron que en ocasiones, navegantes que se dedicar a recorrer el mundo se acercan a la isla para conocerla, aunque no es muy habitual , ya que está bastante apartada de cualquier isla habitada y no está en ninguna ruta de barcos. Así pues, como buena costumbre, firmamos en el libro de visitas como SAROS dejando constancia de nuestro paso por Tatakoto.

Algo cansados por e lviaje, después de la cena nos fuimos a la cama.

Las noches no son tan amigables en la isla, ya que el tiempo cambia mucho en esta época del año y a nosotros nos tocó una fuerte tormenta de lluvia y viento. Como las casas eran "tirando" a Chabolas" el frío y la lluvia entraban por todos los lados y a algunos nos costó dormir.

Eclipse

Coordenadas de observacíon:
17° 21' 06.05" S
4m35.3s (Eclipse Total)
Altitud:4.6m
138° 26' 36.35" W 4m27.8s (Limbo lunar corregido)

Dentro de la umbra: 84.75%

magnitud al máximo:  1.02334

 
Ancho del camino: 245.1km relación de tamaño Sol/Luna : 1.05508  
Evento
Fecha
Hora (TU)
Altura
CL
Inico del eclipse parcial (C1):
11-07-2010
17:27:11.9
+20.9º
Inicio del eclipse total (C2):
11-07-2010
18:45:35.8
+35.5º
+2.8s
Máximo del eclipse:
11-07-2010
18:47:52.9
+35.9º
Fin del eclipse total (C3):
11-07-2010
18:50:11.1
+36.3º
-4.8s
Fin del eclipse parcial (C4):
11-07-2010
20:19:24.6
+48.0º

Domingo 11 de Julio: La noche antes del eclipse la pasamos con preocupación ya que estuvo completamente nublado y con un fuerte viento. Nos levantamos poco antes del amanecer con previsiones malas de climatología, ya que el cielo seguía cubierto con nubes gruesas. Desayunamos y con la mala sensación de la posibilidad de perdernos el elcipse. Aun teníamos la posibilidad de desplazarnos a otro punto de la isla en coche si lo veíamos muy negro. Por el momento decidimos quedarnos en el punto principal de observación, situado al borde de la laguna, entre el poblado y el aeropuerto. Comenzamos a montar todo el equipo aun con el cielo cubierto y sin ver el Sol. Durante escasos segundos, sobre las 6:50, logré enfocar la cámara principal aprovechando un pequeño hueco en las nubes. Después se volvió a tapar el Sol. Durante el tiempo que quedaba hasta el inicio del eclipse fui montando el resto del equipo, así como los ordenadores, conectando las cámaras y comprobé que funcionara todo correctamente. Una vez listo, a esperar a que comenzara el eclipse. El momento llegó, el eclipse había comenzado, aunque no pudimos ver el inicio, ya que el cielo seguía cubierto de nubes. A las 7:27 conseguí la primera foto del eclipse, pasados ya varios minutos desde el inicio de la parcialidad, aunque no duró mucho, puesto que se volvió a tapar por las nubes. Poco después comenzó a llover y rápidamente tuvimos que tapar todo el equipo con bolsas de plástico, (cámaras, objetivos, ordenadores. etc...) al rato dejó de llover y volvimos a quitar los plásticos, Por desgracia a los pocos minutos tuvimos que tapar todo de nuevo, porque comenzó a llover otra vez y con mas fuerza. Para nuestra desgracia, el Sol comenzaba a dejarse ver, entre las nubes, pero como estaba lloviendo, no pudimos sacar ninguna foto. Durante los minutos que duró la lluvia estuvimos viendo el eclipse a simple vista con las gafas de eclipse y resguardandonos de la lluvia. Por suerte, la lluvia no duró demasiado y pudimos retirar definitivamente los plásticos de todas las cámaras. El Sol se dejaba ver mas a menudo entre nube y nube. Ya que soplaba mucho viento, favoreció que las nubes pasaran rápidamente abriendo algunos claros importantes. A medida que paraba el tiempo, quedaba una franja nubosa grande cerca del horizonte que parecía quedarse allí, mientras que las nubes mas cercanas, se movían rápidamente sobre nuestras cabezas, dándonos alguna esperanza de que podíamos ver el eclipse. Unos 5 minutos antes del eclipse, el cielo parecía que se había puesto de acuerdo con nosotros, ya que teníamos gran parte de el despejado, salvo algunas nubes sobre el Sol y cerca de el, gracias al viento las salvamos casi todas. Ultimas revisiones de las cámaras, enfoques y demas... 30 segundos antes del segundo contacto, retiramos los filtros de las cámaras y comenzaba el espectáculo. La luz bajaba rápidamente y los gritos de los asistentes se multiplicaban, ya que definitivamente íbamos a ver el eclipse. Pocos segundos antes de la totalidad tuvimos un anillo de diamante "eterno", un anillo muy largo que anunciaba el inicio de la totalidad entre algunas finas nubes que pasaban rápidamente por delante del Sol. En el momento justo, la oscuridad llegó y el júbilo brotó entre todos. Gritos de alegría y emoción inundaban la playa. Esas pequeñas nubes molestaron fotográficamente durante la primera parte de la totalidad, pero por fortuna desaparecieron antes del máximo, permitiendo nos la visión perfecta de la totalidad durante casi toda su duración. A simple vista las nubes no se veían, a penas una llegó a notar se algo, pero en cuestión fotográfica si molestaron algo. Estábamos en la totalidad, con mucha emoción en el cuerpo, intentábamos fijarnos en nuestro alrededor, observando algunas estrellas en el cielo, así como los planetas Mercurio y Júpiter. Mercurio no estaba tan brillante como lo esperado, seguramente por la luminosidad del cielo.Venus no pudimos verlo por las nubes del horizonte. Los pájaros pasaban delante nuestro, desorientados y confusos mientras admirábamos la hermosa y larga corona solar. Tenía varios penachos que se desprendían del Sol y con una forma bonita, la verdad mucho mas bonita y brillante de la que esperábamos según las previsiones. También abundaban las protuberancias que estuvieron presentes durante el segundo y tercer contacto. La bajada de luz no fue tan acusada como en el eclipse del 2006 en Egipto, de echo se podía ver con cierta normalidad. El cielo se veía de un azul pálido como en el crepúsculo. A penas vimos colores en la atmósfera durante la totalidad, seguramente a causa de las nubes. Eso si... en el tercer contacto disfrutamos de un bonito juego de luces con las nubes que estaban mas cerca del Sol, provocados por la luz solar del segundo anillo. El segundo anillo ,también fue muy largo, algo muy agradecido, y del cual pudimos disfrutar a simple vista durante varios segundos. Aunque no nos dimos cuenta en el momento, durante el segundo anillo se udo observar algo realmente curioso y raro, las bandas de sombra en las nubes. Normalmente ese fenómeno se puede observar en el suelo, pero nunca antes se había observado en el cielo. Justo después de la totalidad, las nubes volvieron a alcanzar al Sol cubriéndolo de nuevo. Hemos tenido mucha suerte que que se despejara durante la totalidad, ya que durante la mayor parte del eclipse el Sol estuvo cubierto y se despejó para la totalidad. Nos quedamos un rato durante la parcialidad sacando fotos, comentando el eclipse y recibiendo datos esporádicos del transcurso del partido de fútbol entre Holanda y España, en la final del mundial. Poco después comenzó a nublarse el cielo casi por completo otra vez. Llegados a ese punto y ya que habíamos visto la totalidad sin problema, decidimos recoger el equipo y marcharnos a "casa" para ver la segunda parte del partido. La televisión no funcionaba y tuvimos que buscar por la isla un sitio donde lo estuvieran viendo. Lugar que encontramos en pocos minutos, en la casa de un particular al lado del centro de telecomunicaciones de Tatakoto. Sentados fuera de la casa en unas sillas vimos la segunda parte del partido a través de un pequeño televisor situado el la cocina. Seguimos con todo detenimiento el partido y mientras con las gafas especiales entre los huecos que nos dejaban las nubes nos turnábamos para ver el la fase parcial del eclipse. El eclipse iba llegando a su fin y aun no había marcado España. El eclipse terminó y continuamos viendo el final del partido mas tranquilamente. Con muchos nervios seguíamos viendo la prologa del partido, si ganaba España, tendríamos un triunfo doble. Por fin, el GOL llegó y saltamos de alegría, abrazandonos y gritando. La tensión seguía hasta que por fin terminó el partido. Entonces comenzó la fiesta. Recorrimos las pocas calles de Tatakoto cantando y celebrando el triunfo, mientras éramos felicitados por los demás cazadores de eclipses, ciudadanos y hasta por el propio alcalde. Acabábamos de observar un magnífico eclipse total de Sol y la primera victoria de España en un mundial de fútbol desde un pequeño atolón en el Pacífico Sur. ¡¡¡¡¡¿Qué mas se puede pedir?!!!!!!!

Oscar en el punto de observación con el equipo montado
Oscar con el equipo preparado
Óscar y Antón preparados durante la fase parcial
Pinhole durante la parcialidad
Viendo el partido y el eclipse al mismo tiempo
Viendo el partido y el eclipse al mismo tiempo

 

Secuencia del eclipse
Anillo de diamantes del contacto 2º
Anillo de diamantes del contacto 2º
Perlas de Baily del contacto 3º
Cromosfera poco antes del 3º contacto
Corona solar media
Corona solar procesada a partir de varias fotografías
Cielo durante la totalidad (foto cortesía de Marcos)
Estrellas visibles cercanas al Sol durante la totalidad
Cromosfera después del contacto 2
Cromosfera antes del contacto 3
Anllo de diamantes del segundo contacto
Bandas de sombra proyectadas en el cielo
Frank, Oscar, Antón y Marcos celebrando el éxito!!
Secuancia de imágenes de la totalidad.

Post-Eclipse

11 de Julio. Después del partido de fútbol, regresamos a "casa" felices y contentos. Durante la mañana estuvimos realizando algunas visitas por la isla, pasamos a comprar un par de postales en el edificio de correos y durante la comida tuvimos un pequeño baile por parte de algunos lugareños.

Por la tarde también asistimos a una actividad en la "plaza del pueblo" o mas bien en una carpa cercana al colegio, donde los habitantes nos ofrecieron unos estupendos bailes típicos y cantos. También dimos una vuelta para visitar la escuela que estaba a pocos metros de la carpa. En la misma carpa durante los bailes un grupo de astrónomos regalaron un telescopio a la escuela para que vieran las estrellas y estuvieron enseñando el funcionamiento del mismo.

Al atardecer nos llevaron hasta las "tres cruces" situadas en la costa cerca de la pista de aterrizaje, desde donde pudimos disfrutar de un bello atardecer. Después regresamos al poblado para cenar y por la noche dimos una pequeña vuelta hasta la iglesia vieja y de cuando en cuando nos parábamos a disfrutar de un cielo completamente estrellado, el cual aprovechamos pasa sacar algunas fotos. Lo que mas me asombró fue "ver" una zona del cielo completamente negra sobre el fondo de estrellas, hasta que me di cuenta que eran nubes!!! Era la primera vez en mi vida que yo recuerde que veía las nubes negras. Será por la costumbre de visir bajo cielos llenos de contaminación lumínica donde las nubes son de color marrón, amarillas o rojas. El cielo desde tatakoto era Blanco!! totalmente lleno de estrellas y solo era interrumpido por las nubes que pasaban a toda velocidad. Después de una hora disfrutando del cielo nos fuimos a dormir y esta vez si, descansamos genial!

12 de Julio. Despúes de levantarnos fuimos a desayunar, realizamos una pequeña visita a una de las orillas de llago interior, donde nos enseñaron como se ganan la vida con la pesca.

Regresamos a casa a comer y a preparar nuestros equipajes.

Realmente me dio pena partir de allí. No me hubiera importado quedarme allí unas semanas mas e incluso unos meses en esa isla tan tranquila "desconectando" del resto del mundo. Por grupos nos acercaron al aeropuerto en coche y allí se juntó toda la isla para despedirse de nosotros con abrazos, cantos, regalos y sonrisas. (nos dieron una bolsita a cada uno de nosotros de recuerdo con conchas recogidas por ellos mismos) Con mucha pena entramos en la caseta del aeropuerto para facturar y nos montamos en el avión para tomar el vuelo de regreso a Tahiti

Despegando miré por la ventanilla la isla y me vino a la cabeza este pensamiento. Atrás dejo unos días inolvidables compartidos con gente maravillosa y el recuerdo de los niños jugando y observándonos asombrados por nuestras "locas" costumbres, sin entender porqué casi 400 personas volaron desde muchas y lejanas partes del planeta para poder ver como la Luna ocultaba al Sol por unos minutos. Esos niños quedarán en mis recuerdos y espero volver algún día a la isla y verlos convertidos en hombres y mujeres, y así poder contarles la historia a ellos y a sus hijos de aquel mes de julio de 2010 cuando un grupo de "chiflados" llegó a la isla para ver un eclipse y se fueron enamorados de la isla y de su gente.

A día de hoy, jamás me han tratado tan bien en ningún lugar del mundo, incluso con los pocos recursos que tenían nos hicieron sentir como verdaderos reyes y mucho mas importante como parte de su familia.

TATAKOTO, JAMÁS TE OLVIDARÉ

El vuelo fue mucho mas relajado y se nos hizo mas corto. A nuestra llegada a Tahiti, nos trasladaron en bote a la isla de Moorea y desde el puerto hasta nuestro hotel (Hotel Intercontinental). El viaje en autobus lo pasamos admirando las vistas de esta isla. A nuestra lelgada al hotel tuvimos una polémica con los organizadores de esta parte del viaje, y unas vez solucionado fuimos a la habitación a descansar y después a pegarnos unos baños. Disfrutamos de una atardecer estupendo con una fina Luna creciente y nos fuimos a dormir.

13 de Julio. Este dia lo pasamos interamente en el hotel, disfrutando de las espléndidas playas que tenía el mismo y vimos a los delfines en acción. Por la noche, tras unas fotos nocturnas viendo las estrellas desde el propio hotel, nos fuimos a descansar.

14 de Julio. Por la mañana, nos trasladaron hasta el puerto y de allí , de nuevo a Tahiti, donde nos fuimos al hotel. Día de relax en las piscinas y playas del hotel.

15 de Julio. Último día en Tahiti, el cual aprovechamos al máximo las últimas horas de playa en el hotel antes de coger nuestro vuelo hasta los Ángeles. Esa mima tarde/noche cigoms al avión con rumbo a Los Ángeles.

16 de Julio. Este dos días los pasamos prácticamente en el avión, salvo la escala en Los Ángeles.

17 de Julio. Llegamos a París por la mañana y tras una parada de 4 horas que pasamos recorriendo la tarminal y enviando algunos correos, cogimos el últoimo vuelo hasta Madrid, donde llegamos poco antes de las tres de la tarde. Los compañeros Frank y Antón siguieron su viaje cogiendo otro vuelo hasta Canarias y yo me fui en tren hasta Salamanca, donde llegué con un hermoso pareo de color verde y un morenito en el cuerpo.

Nuestro viaje en fotos

Tatakoto
Nuestra habitación en Tatakoto
Hotel en Tahiti
hotel_en_tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
Tatakoto
desde el hotel Sofitel Tahiti
playa del hotel Sofitel Tahiti
llegada a Tahiti
vistas desde el hotel en Moorea
vistas desde el hotel en Moorea
ruta por Tahiti
ruta por Tahiti
ruta por Tahiti
ruta por Tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
Hotel intercontinental Tahiti
bañandome en el hotel en Moorea
ruta por Tahiti
Tatakoto

 

El vídeo

 

 

Créditos

Las fotografías son cortesía de Oscar Martín Mesonero , Antón fernandez, Francisco A. Rodriguez.